yuyos y yerbas

18.10.04

Mirame

I.

Inmaculada la mañana con esa extraña sensación de hambre y sueño, su cuerpo solo quería seguir postrado en la silla y disfrutar de la resolana que una de las viejas ventanas del bar dejaba pasar. Tomó el libro y sin atención lo hojeó. Después de unos minutos, sintió que aquella mirada empezaba a ser obvia, solo levantó la vista y miró por encima de los lentes a un muchacho que la observaba; ella no respondió con ninguna mueca ya que él se levantó rápidamente y comenzó a caminar hacia su mesa.
- “Andábamos sin buscarnos pero sabiendo que andábamos para encontrarnos”.
-¿Cómo?, no entiendo - respondió confundida por la situación y un poco ruborizada por el comentario.
-Cortazar, él lo dijo. – Tomó el libro que ella tenia en la mano y lo abrió - ¿Vés?, aquí está.
-Ah. No le estaba prestando demasiada atención. Ya lo voy a leer, por ahora me voy. Cerró el bolso, y sin mirarlo terminó la oración: - Nos vemos.
-¿No será casualidad?
-¿Qué cosa?
-Que te haya hecho el comentario justo a ti, y que estés leyendo ese libro?
-No lo sé, lo dudo, este libro estaba aquí, y solamente lo tomé para saber de quien era. Se volteó y comenzó a caminar hacia la puerta, le molestaba no saber responderle, le resultaba demasiado extraña aquella situación.
-No, no, espera. levanto las cosas de la mesa y vio que ella se volteó para observarlo.
-¿Si?
-¿Nunca creíste en las casualidades? convencido y un poco agitado se acercó.
-Es algo rara tu pregunta ¿No crees? rió con un poco de sarcasmo, lo único que quería era marcharse de ahí, estaba muy nerviosa y temía que él lo note.
-No, no es así, por favor déjame que te acompañe. La observaba con cierta ternura
-No, creo que mejor caminaré sola. Nos vemos.
El se quedó unos minutos en la puerta observándola, mirando cada detalle de sus movimientos. Ella trataba de caminar un poco mas rápido, no quería mirar hacia atrás, y se preguntaba por qué había respondido eso, tenía toda la tarde libre y realmente le hubiese gustado la compañía de ese muchacho.